Transportes pide a los transportistas datos para calcular el sobrecoste real de las 44 toneladas
La entrada en vigor del aumento de la Masa Máxima Autorizada a 44 toneladas, aplicable desde el 23 de octubre, ha abierto un nuevo frente entre empresas cargadoras y transportistas. El cambio normativo, que permite a los vehículos articulados con cinco o más ejes pasar de 40 a 44 toneladas, plantea todavía muchas dudas sobre el impacto económico que supone mover más peso. Y el Ministerio de Transportes quiere cifras para poder reflejarlo en su Observatorio de Costes.
Transportes busca datos directos del sector
Para actualizar el Observatorio, una herramienta importante que se publica trimestralmente, el Ministerio ha pedido a las empresas de transporte que informen del sobrecoste real que implica operar con las nuevas masas máximas. Con este objetivo, ha distribuido un formulario que las asociaciones, entre ellas Fenadismer, están invitando a completar y remitir antes del 15 de noviembre.
Fenadismer ha animado a los profesionales a enviarlo cuanto antes, ya que la calidad de la información que reciba Transportes será decisiva para construir una referencia económica fiable para este nuevo tipo de vehículo.
Un cálculo importante para aplicar la Ley de la Cadena del Transporte
El Observatorio de Costes es mucho más que un documento técnico, es la herramienta que permite aplicar la Ley de la Cadena del Transporte, que obliga a que ningún transportista trabaje por debajo de sus propios costes.
La norma permite usar la estructura de partidas de coste recogida en el Observatorio para calcular los costes efectivos individuales del servicio, lo cual hace imprescindible que esta estructura recoja ahora la nueva realidad de los 44.000 kg.
Sin datos fiables, el riesgo es evidente y es que el transportista asuma más peso, más desgaste y más consumo… por el mismo precio.
Primeras tensiones entre cargadores y transportistas
Aunque la mayoría de operadores todavía no han adaptado sus procesos para trabajar automáticamente con 44 toneladas, ya se han producido conflictos.
El caso más llamativo ha sido el de Ence, que aplicó una bajada del precio por tonelada justo el mismo día en el que entraba en vigor el nuevo límite de masa. Tras la reacción de los transportistas, la compañía se vio obligada a rectificar.
Fenadismer explica que no ha habido aún un choque generalizado porque muchas empresas cargadoras necesitan tiempo para adaptar la logística, pero advierte de que las tensiones crecerán si no existe pronto una referencia oficial del sobrecoste.
¿Por qué es tan difícil calcular el impacto de las 44 toneladas?
Mover cuatro toneladas adicionales no es tan simple como añadir más carga. Implica:
Un mayor consumo de combustible
Más desgaste de neumáticos y frenos
Incremento del mantenimiento
Cambios en la amortización del vehículo
El problema es que cada operación es distinta, y Transportes necesita una muestra amplia para definir un coste estándar que sirva como orientación. La intención del Ministerio es crear de forma urgente dentro del Observatorio una nueva categoría específica para vehículos articulados de 44 toneladas, algo que las asociaciones vienen reclamando desde que se anunció el cambio normativo.
Sin esta actualización, las negociaciones entre cargadores y empresas de transporte seguirían dependiendo de estimaciones sin una base sólida. Desde que en 2022 se reforzó la Ley del Contrato de Transporte, es obligatorio que el precio cubra todos los costes efectivos del transportista. Por eso, disponer de una referencia oficial ajustada a la realidad de las 44 toneladas se ha convertido en una prioridad urgente tanto para el Ministerio como para el propio sector.





