Transporte de mercancías por carretera en España, evolución, costes y sostenibilidad en 2025
El transporte de mercancías por carretera sigue siendo el pilar de la logística en España. En 2025, el sector continúa demostrando su fortaleza y sigue, al mismo tiempo, adaptándose a un entorno cada vez más exigente marcado por los altos costes operativos, la digitalización y el reto de la descarbonización.
Según los últimos datos publicados por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, el transporte de mercancías nacional creció un 10,4 % en el primer trimestre de 2025 respecto al mismo periodo del año anterior, con un volumen superior a los 400 millones de toneladas, una cifra que confirma la recuperación del sector tras la pandemia y deja claro el papel de la carretera como motor económico del país.
Un sector importante para la economía española
España es uno de los países de la Unión Europea con mayor dependencia del transporte por carretera ya que más del 95 % de las mercancías que se mueven dentro del territorio nacional lo hacen sobre ruedas, un predominio que se debe a la flexibilidad y capilaridad del transporte por carretera, capaz de llegar a lugares donde otros modos, como el ferrocarril, todavía no tienen cobertura suficiente.
Además, el tejido empresarial está formado principalmente por pymes y autónomos, que representan más del 80 % de las empresas del sector.
La logística por carretera es importante para la industria agroalimentaria, el comercio minorista y el e-commerce, sectores que han impulsado el crecimiento de los servicios de distribución y última milla.
Costes operativos que van en aumento
A pesar del buen comportamiento del sector, los costes operativos siguen siendo un desafío más que importante. Según la Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM), el coste medio por kilómetro recorrido con carga se situó en 1,29 €/km, mientras que el coste por kilómetro en vacío ascendió a 1,52 €/km.
Los principales factores que explican este incremento son:
El precio del combustible, que continúa siendo el componente más importante, ya que representa ya hasta el 32 % del total de los gastos.
Los costes laborales, que han subido en torno a un 4 % en el último año.
El mantenimiento y renovación de flotas, cada vez más caro debido a las nuevas tecnologías y a los requisitos medioambientales.
Aunque los precios del transporte también han aumentado, el margen de beneficio para muchos operadores sigue siendo estrecho.

La sostenibilidad es una de las prioridades
La transición ecológica del transporte por carretera es uno de los grandes retos de esta década. España, en línea con los objetivos europeos, avanza hacia una reducción del 55 % de las emisiones para 2030.
Para ello, tanto las administraciones como las empresas están impulsando medidas que promueven el uso de vehículos eléctricos, híbridos y de gas natural, además de programas de renovación de flotas mediante ayudas públicas como el Plan Moves Flotas.
También se está apostando por la intermodalidad, combinando carretera y ferrocarril para reducir la huella de carbono. Iniciativas como los corredores verdes logísticos o la mejora de la red ferroviaria de mercancías buscan optimizar el transporte a larga distancia.
Aun así, el ritmo de cambio sigue siendo desigual. El elevado coste de los vehículos eléctricos pesados y la falta de infraestructuras de recarga específicas siguen frenando, por ahora, su implantación masiva.
Digitalización y eficiencia
La digitalización está ayudando al sector a ganar competitividad y reducir costes. Plataformas de gestión de flotas, telemetría en tiempo real, análisis de datos o sistemas de trazabilidad están permitiendo planificar rutas más eficientes y minimizar los kilómetros en vacío.
Muchas empresas españolas están incorporando, además, herramientas de inteligencia artificial para anticipar la demanda, optimizar cargas o prever incidencias en el mantenimiento de vehículos.
El uso del Internet de las Cosas (IoT) también se está extendiendo, sobre todo en el transporte de productos sensibles como alimentos o medicamentos, donde el control de temperatura y humedad es crucial.
¿Cuáles son los retos más inmediatos?
El transporte de mercancías afronta 2025 con varios desafíos sobre la mesa:
Falta de conductores profesionales: el déficit de personal cualificado sigue siendo una preocupación creciente.
Renovación del parque móvil: la edad media de los camiones en España supera los 14 años.
Digitalización desigual: no todas las pequeñas empresas pueden asumir el coste de la transformación tecnológica.
Infraestructura eléctrica insuficiente: aún hay pocos puntos de recarga adaptados a vehículos pesados.
El transporte de mercancías por carretera sigue siendo la columna vertebral de la economía española, y en 2025 afronta una etapa de transformación primordial. La sostenibilidad y la digitalización ya no son tendencias, todo lo contrario, son realidades necesarias para asegurar la competitividad del sector.
El reto a corto y largo plazo será equilibrar la rentabilidad con la innovación, y hacerlo de manera que todas las empresas, ya sean grandes o pequeñas, puedan adaptarse al nuevo escenario, por lo que España tiene por delante la oportunidad de construir una logística más eficiente, conectada y sostenible, capaz de mover la economía sin dejar a nadie atrás.
Oriol Lorente.




