Entrevistamos a Ricardo Peris, nuevo director de operaciones de ADR
La incorporación de Ricardo Peris, procedente de Mann-Filter (donde ocupó el cargo de director comercial y de marketing), supone para Grupo ADR98 la llegada de un perfil con amplia experiencia en el sector de la distribución. Su nuevo cargo como director de operaciones y transformación en ADR se enmarca en el plan estratégico a cinco años del Grupo y responde al objetivo de crecimiento de la organización, reforzando la atención a los socios y allanando el camino para los cambios que afrontará el mercado en los próximos años.
Para conocer las razones de esta incorporación y los objetivos de la nueva etapa, hemos hablado con Manuel Gutiérrez, director general de ADR, y con el propio Ricardo Peris.
“Ricardo viene a hacernos mejores”
¿Qué motiva la incorporación de Ricardo Peris al equipo de Grupo ADR98?
Manuel Gutiérrez: Actualmente estamos prácticamente saturados de trabajo y necesitábamos incorporar un perfil como el de Ricardo: una persona con mentalidad de multinacional, una visión diferente y un punto de vista distinto. Ricardo está muy vinculado al mundo de la distribución y conoce muy bien el sector y a buena parte de la distribución en España. Su trayectoria en Mann-Filter le ha permitido formarse en muchas áreas y adquirir una experiencia que complementa muy bien nuestras capacidades actuales.
Creo que podemos formar un buen equipo. Aunque, más que hablar de un tándem perfecto, quiero destacar que detrás tenemos un equipo muy bueno y que Ricardo viene a incorporarse a un proyecto que ya funciona. Ricardo viene a hacernos mejores. El equipo ya lo tenemos, compuesto por profesionales muy competentes, pero necesitábamos incorporar una persona capaz de ayudar a gestionarlo y hacerlo crecer.
Ricardo, ¿qué te llevó a aceptar la propuesta de ADR?
Hemos tenido siempre una excelente relación, tanto con la dirección, con Manuel, como con el resto de socios. Nos conocemos desde hace muchos años y ellos saben perfectamente quién es Ricardo Peris, igual que yo los conozco muy bien a ellos. Ese conocimiento previo, pero especialmente la relación personal construida durante años, ha sido uno de los principales factores para aceptar el reto. Ese conocimiento es mi mayor motivación, sobre todo por lo que veo que son: profesionales y buena gente.
Mi incorporación supone también un cambio de etapa. He estado a gusto en Mann, pero necesitaba nuevos retos en mi vida profesional. La vida de las multinacionales se ha vuelto bastante áspera y la propuesta de ADR llegó justo en un momento en el que estaba valorando otras opciones. Era una propuesta muy buena desde el punto de vista laboral y decidí aceptar, sobre todo por venir de quien venía.
¿Qué es lo que más te atrae de tu nueva responsabilidad?
Lo que más me sedujo fue no dedicarme solamente a las ventas, sino poder ver una empresa desde un punto de vista global. Quiero ver la empresa desde el punto de vista de las operaciones, de su evolución y de lo que yo pueda aportar para avanzar hacia un camino de todavía mayor éxito. ADR ya es una empresa de éxito y está muy bien gestionada. No se trata de reinventarla desde cero. Pero hay muchas cosas que se pueden hacer y esa va a ser mi misión durante los próximos, sobre todo, cinco años.

Manuel, ¿cómo encaja esta incorporación en los objetivos de ADR a corto y medio plazo?
Nuestro principal objetivo son los socios de ADR. Estamos muy unidos, pero quizá, debido a la carga de trabajo que tenemos, no les estamos atendiendo todo lo bien que merecen. Queremos transmitir más al socio y, sobre todo, hacerlo de una manera más presencial y cercana. Ricardo puede aportarnos ese plus. La prioridad es que el socio reciba la atención que merece y que sienta ADR como su propia casa. No queremos que el socio vea ADR simplemente como una organización en la que participa, sino que entienda que realmente es suyo, porque los socios son los propietarios del grupo. Al final, el socio es la parte más importante del grupo. ADR se creó precisamente para atender y dar servicio a sus socios.
Ricardo, tu incorporación se produce además en el marco de un plan estratégico a cinco años. ¿Qué objetivos plantea este plan?
Hemos presentado un plan estratégico a cinco años que abarca todas las partes de la empresa. Queremos que todas y cada una de ellas evolucionen hasta un punto superior y hacia lo que el mercado va a ser a partir de 2030. Seguramente a partir de 2030 habrá cambios muy disruptivos y tenemos que estar muy adaptados a lo que pueda venir. Esa visión de futuro es precisamente uno de los aspectos que más me atraen de esta nueva etapa. No se trata únicamente de gestionar el presente, sino de participar en la construcción de la empresa que ADR quiere ser en los próximos años.
¿Qué papel tendrá la transformación de procesos en esta evolución?
Manuel Gutiérrez: Tenemos muchos proyectos encima de la mesa. Estamos trabajando en la digitalización de procesos para los talleres y desarrollando diferentes programas y herramientas. Pero también somos conscientes de que debemos mejorar la manera en que trasladamos toda esa información a nuestros clientes.
Ricardo Peris: Mi responsabilidad va precisamente en esa línea: participar en la evolución de la compañía desde una perspectiva transversal, abordando las operaciones, los procesos y la transformación del negocio.
Uno de los objetivos de ADR es continuar potenciando la red de talleres. ¿Qué papel tendrá Ricardo en este ámbito?
Manuel Gutiérrez: Es otro de nuestros grandes objetivos: potenciar la red de talleres. Cuando Ricardo se incorpore, una de las tareas a realizar será trabajar codo con codo con los responsables de la red para explicarles hacia dónde queremos avanzar. Tenemos muchos proyectos y herramientas en desarrollo, pero es importante que todo eso llegue correctamente a nuestros clientes y que la red conozca el camino que queremos seguir.
Ricardo, ¿qué importancia han tenido los socios de ADR a la hora de aceptar el proyecto?
Me atrajo muchísimo la coordinación con los socios, porque son empresas solventes. No vas a ir a un sitio sin saber qué va a pasar. Yo sé que ADR y sus socios son empresas solventes, muy bien dirigidas, muy bien gestionadas, y que funcionan muy bien. Pero, sobre todo, tanto en ADR como entre sus socios, está la calidad humana que yo veo dentro. Si me iba a otra empresa, tenía que ser primero una empresa y proyecto solvente y, segundo, y primordial, que hubiera buena gente. Y aquí, en ADR, se cumplen las dos premisas.
Manuel, ¿qué aporta Ricardo al equipo más allá de su experiencia profesional?
Su experiencia y su conocimiento del sector son importantes, pero también lo es su capacidad para gestionar equipos. Tenemos un equipo muy bueno y lo que buscamos es seguir construyéndolo y hacerlo crecer. Ricardo puede ayudarnos precisamente en eso: a gestionar mejor todo ese conocimiento y todas esas capacidades que ya tenemos dentro del grupo.
“Me atrae muchísimo hacer cosas distintas y ayudar a crear algo”
Para terminar, Ricardo, ¿con qué espíritu afrontas esta nueva etapa?
Hay un proyecto seductor del que, además, voy a formar parte. Y eso me atrajo muchísimo. Me atrae muchísimo hacer cosas distintas y ayudar a crear algo. Sé que voy a trabajar muchísimo, pero creo que lo voy a hacer de una forma muy agradable. Y voy a pasarlo bien inventando cosas. Después de muchos años trabajando en el lado del fabricante, el reto ahora es diferente: poner toda esa experiencia al servicio de una compañía de distribución y participar en su evolución hacia una nueva etapa.




