Talleres, fabricantes y distribuidores señalan la falta de personal como el principal freno para el crecimiento de la posventa VI
El negocio de la posventa del vehículo industrial atraviesa un buen momento de actividad y rentabilidad, pero su continuidad depende de la falta de personal. Así lo pusieron de manifiesto taller, distribución, flota y fabricante en la mesa redonda organizada por el Club de la Posventa del Vehículo Industrial en el Foro de la feria FIAA, celebrada en Madrid del 22 al 24 de septiembre.
El encuentro, moderado por Raúl González, reunió a representantes de distintos ámbitos de la cadena de valor de la posventa: Antonio Atiénzar, de Talleres Juan Gómez Moraga y vicepresidente de CETRAA; Cristina Pedreño, presidenta de AERVI y representante de Grupo Pedreño; Alberto Merino, de Mercedes-Benz; y Juan Antonio Cubo, de OnTime. Cuatro voces de la cadena de valor (taller, distribución, flota y fabricante) reunidas bajo el título “Rentabilidad y mantenimiento eficiente de las flotas del transporte de viajeros y mercancías”, primera cita del programa en la segunda jornada de FIAA 2026.
El negocio de la posventa del vehículo industrial va bien, hay actividad, hay rentabilidad, hay mercado. Pero ese crecimiento tiene un límite que no depende ni del mercado ni de la tecnología como es la falta de personal, compartieron todos los representantes.
Sobre la mesa estuvieron también la digitalización del mantenimiento, la gestión del recambio y la electrificación del vehículo industrial. Sobre esto último, el mensaje fue de calma: “la transición del camión hacia las cero emisiones será gradual, y dará tiempo a talleres y distribuidores a prepararse, en equipamiento, formación y certificaciones”.
Escasez de profesionales y falta de formación, principales carencias del sector
El problema que ocupó la mayor parte del debate fue la escasez de profesionales. Los cuatro ponentes coincidieron en que el sector necesita hacer más atractiva la profesión entre las nuevas generaciones, recuperar la figura del aprendiz y reforzar la formación técnica específica de vehículo industrial, en un oficio cada vez más ligado a la electrónica y cada vez menos a la mecánica tradicional que muchos jóvenes todavía asocian con el oficio.
También coincidieron en la solución: más comunicación entre los distintos eslabones. “Cuanto antes circula la información entre fabricante, carrocero, distribuidor, taller y flota, antes se anticipan las averías y menos tiempo pasan los vehículos parados sin poder trabajar”, comentaron.

La mesa cerró señalando un negocio todavía por explotar como es el autocar y el autobús. Un segmento con reglas distintas a las del camión, con vehículos más grandes, mayor coordinación entre fabricante y carrocero, vida útil más larga, y que los ponentes identificaron como una oportunidad que la mayoría de los talleres multimarca aún no trabaja, y para la que agruparse en redes de talleres puede ser la puerta de entrada.
La evolución tecnológica está contribuyendo, además, a transformar el propio trabajo en el taller. La incorporación de nuevas tecnologías y de soluciones de electromecánica está modificando las tareas tradicionales y reduciendo en algunos casos el componente físico asociado a la reparación de vehículos industriales.
La mejora de la conciliación, mediante fórmulas como los turnos de trabajo, y la modernización de los perfiles profesionales aparecen así como elementos que pueden contribuir a hacer más atractivo el sector para los nuevos profesionales.




