La falta de márgenes hunde a los talleres y amenaza la calidad del servicio de asistencia en carretera
La Alianza de Auxilio en Carretera, que representa a numerosas empresas de grúas en España, ha lanzado una seria advertencia sobre la situación que atraviesa el sector. Según la organización, la política de recorte en los precios que las aseguradoras pagan a los talleres de reparación está profundizando una crisis que ya afecta a toda la cadena de asistencia en carretera.
Las consecuencias empiezan a ser visibles: cierres de pequeños talleres y empresas de auxilio, incremento de demoras en la gestión de los vehículos y una caída progresiva en la eficiencia de los servicios prestados a los usuarios. Uno de los efectos más preocupantes es el aumento del tiempo que los vehículos permanecen en las campas de las grúas a la espera de ser trasladados al taller. En algunos casos, la espera puede prolongarse durante semanas, y en términos generales el sector estima que el retraso medio ha crecido en torno a un 15% respecto a los plazos habituales, debido al colapso en los centros de reparación.
A esta situación se suma la estacionalidad. La finalización del verano suele coincidir con un pico de actividad en las empresas de auxilio, por el aumento de pequeñas averías y siniestros menores. Este año, el incremento ha sido de aproximadamente un 10% respecto a otras épocas del año, lo que agrava el atasco en talleres y campas.
El portavoz de la Alianza, Xavier Martí, ha mostrado su preocupación por la deriva del sector. “Demasiados indicadores tempranos nos están avisando de que la falta de márgenes en los negocios de grúas y talleres, provocada por la política restrictiva de las aseguradoras, puede desembocar en una verdadera crisis sectorial. Se puede producir una desatención creciente y un deterioro en la calidad de los servicios que reciben los usuarios”, ha señalado.
La organización reclama un cambio de rumbo en las relaciones entre aseguradoras, talleres y empresas de auxilio. De lo contrario, advierte, el sistema de asistencia en carretera corre el riesgo de entrar en un círculo de pérdida de capacidad y confianza que podría tener un impacto directo en la seguridad vial y en la atención a los conductores.




