IRU pide a la UE un acuerdo pragmático para facilitar el despliegue de vehículos pesados de cero emisiones
La Unión Europea ha recibido un llamamiento para evitar que las negociaciones sobre la revisión de la Directiva de Pesos y Dimensiones queden bloqueadas. La IRU y Transport & Environment (T&E) han solicitado apoyo político urgente para alcanzar un compromiso en las conversaciones a tres bandas que mantienen las instituciones europeas.
La petición se ha trasladado mediante cartas coordinadas dirigidas al comisario europeo de Transportes Sostenibles y Turismo, Apostolos Tzitzikostas, a la Presidencia chipriota del Consejo de la UE y a la negociadora principal del Parlamento Europeo, Rosa Serrano Sierra.
El objetivo de ambas organizaciones es que la revisión de la normativa no se cierre en falso y permita introducir medidas que faciliten la circulación de vehículos pesados de cero emisiones, especialmente en lo relativo a la capacidad de carga autorizada y a la eficiencia operativa.
Evitar incertidumbre para los operadores
La IRU y T&E advierten de que no alcanzar un acuerdo enviaría una señal negativa a los operadores que ya están invirtiendo en vehículos pesados de cero emisiones. Para estas empresas, la transición requiere inversiones elevadas y necesita un marco regulatorio que haga viable la operación diaria de este tipo de vehículos.
Uno de los puntos principales del debate está en la compensación de peso. Los vehículos pesados de cero emisiones, en especial los eléctricos con baterías de mayor capacidad, suelen pesar más que sus equivalentes diésel. Sin una mayor flexibilidad en los límites de peso, los operadores podrían ver reducida su capacidad de carga, lo que afectaría directamente a la rentabilidad de las rutas.
La directora de la IRU en la UE, Raluca Marian, ha recordado que se trata de una cuestión operativa muy concreta: los vehículos de cero emisiones son más pesados que los diésel convencionales. Por ello, considera imprescindible disponer de un margen adicional que evite penalizar a quienes apuestan por esta tecnología y que ayude a alcanzar un coste total de propiedad más favorable.
Aunque la IRU reconoce que una mayor flexibilidad generaría beneficios adicionales, también asume que algunos Estados miembros mantienen reservas por el posible impacto sobre las infraestructuras. Por eso, la organización defiende que incluso una mejora más moderada respecto al marco actual supondría un avance importante para acompañar una transición gradual.
Una oportunidad para la descarbonización del transporte
Desde T&E, su director de Freight and Fleets, Stef Cornelis, también ha subrayado la importancia de elevar los límites de peso para los camiones eléctricos. A su juicio, esta medida permitiría transportar la misma cantidad de mercancías utilizando vehículos con baterías más grandes y mayor autonomía, lo que facilitaría su adopción por parte del sector.
Tanto la posición del Consejo como la del Parlamento Europeo ya contemplan mejoras respecto al marco vigente, aunque con distintos niveles de ambición. La postura del Consejo, más restrictiva, permitiría aun así que algunos tipos de camiones pudieran pesar hasta cuatro toneladas más, lo que supondría una mejora operativa relevante.




